Nuestros niños"Los padres, educadores y médicos sólo constituimos el entorno del niño que se auto-educa. Debemos brindar el ambiente más favorable para que a nuestro lado el niño se auto-eduque tal como lo necesita a través de sus designios interiores."

R. Steiner

Lactante

¿Cómo se siente el recién nacido en sus primeros días y qué necesita?

Esta pregunta la podemos contestar mejor si reflexionamos de qué ambiente proviene el recién nacido. El lactante estuvo sometido a una temperatura constante en el útero de la madre. En las primeras semanas le es muy difícil generar su propia temperatura y requiere de la ayuda de su madre. Recomendamos utilizar una cobija fina de lana que lo cubra cuando está dormido. La lana es el material que mantiene el calor más constante y además permite un intercambio perfecto del aire. Evitar el uso de ropa de fibras sintéticas (poliéster) y nunca utilizar edredones de pluma de aves.
    • Después del parto es imperativo que el bebé no sea separado de su madre y se mantenga los primeros 7 días en un ambiente cálido y silencioso. La tranquilidad del bebé dependerá del estado de serenidad de la madre y del silencio que lo rodea. Sugerimos que el bebé sólo escuche la voz de sus padres en especial la de su madre y no salga de su cuarto los primeros 15 días. Evitar la cercanía de todo tipo de estímulos eléctricos (celulares, cargadores, intercomunicador, televisión, etc). Evitar música en las primeras semanas. En el útero existe una atemporalidad, ahora el niño debe acostumbrarse lentamente a los ritmos del día y de la noche.
 
    • En el útero el niño no está sometido a las fuerzas de la gravedad. Una vez nacido, la cabeza le es muy pesada y requiere de un soporte cuidadoso de las manos de su madre o quien lo cuida.
 
    • En el útero el niño no está en contacto con la luz directa. Una vez nacido, se deberá mantener el cuarto siempre con una luz muy tenue y evitar luz eléctrica directa ya que ésta genera disturbios en el sueño del bebé.
 
    • El bebé en el útero está conectado al cordón umbilical y es nutrido constantemente a través de él. Ahora, ya nacido el niño experimenta por primera vez hambre. El pecho debe estar siempre disponible a libre demanda hasta que el niño encuentre su propio ritmo.
 
    • El bebé en el útero está constantemente sometido a movimientos de la madre que percibe como “caricias”. Una vez nacido el contacto directo de las manos sobre su piel en forma de masaje estimulará enormemente la salud y el crecimiento del bebé (Aceite para bebés).
No existe una experiencia de amor más grandiosa que ver a un bebé sano, sonriente y radiante
  • DLN